Tinnitus pulsátil: qué es, por qué oyes latidos en el oído y cuándo consultar
El tinnitus pulsátil es un sonido rítmico que oyes dentro del oído y que va al mismo ritmo que tu corazón: un latido, un soplido o un «fus, fus» que se acelera cuando subes una escalera y se calma cuando descansas. A diferencia del acúfeno habitual, que suele ser un pitido continuo, aquí lo que oyes es tu propio pulso.

Es mucho menos frecuente que el pitido clásico: afecta a menos del 10 % de las personas con acúfenos. A veces es inofensivo y pasajero, pero cuando se mantiene en el tiempo conviene estudiarlo, porque en la mayoría de los casos tiene una causa concreta que se puede identificar y, muchas veces, tratar.
Cómo saber si lo que oyes es un tinnitus pulsátil
Mucha gente lo describe como palpitaciones en el oído o como «oír el corazón por dentro». Para salir de dudas, haz una comprobación sencilla: busca tu pulso en la muñeca y fíjate si el sonido del oído coincide con cada latido. Si coincide, se trata de un acúfeno pulsátil. Si es un pitido o un zumbido constante que no sigue ningún ritmo, es otro tipo de acúfeno.
Hay casos en los que el sonido no solo lo oyes tú: el médico también puede escucharlo al apoyar el estetoscopio cerca del oído o en el cuello. Es una pista muy útil para encontrar el origen.
¿Es normal oír los latidos en el oído?
En algunas situaciones, sí. Es habitual oír el pulso:
- Al tumbarte con la oreja apoyada en la almohada. La almohada tapa el oído y el sonido de la sangre que circula cerca se transmite por el propio cuerpo.
- Después de un esfuerzo intenso, con fiebre o en el embarazo, cuando el corazón bombea con más fuerza o hay más volumen de sangre.
- Con el oído tapado por cera o por un resfriado. Al llegar menos sonido de fuera, los ruidos internos del cuerpo se notan más.
Si desaparece al cambiar de postura, al descansar o cuando se resuelve el taponamiento, no suele tener importancia. Si lo notas a diario, en silencio y sin una explicación clara, merece una valoración.
Causas del tinnitus pulsátil
El origen casi siempre está en la sangre que circula cerca del oído o en algo que hace que la oigas más de lo normal. Estas son las causas más habituales.
Problemas del oído que amplifican los sonidos internos
Un tapón de cera, líquido detrás del tímpano tras una otitis o una otosclerosis reducen la entrada de sonido externo y hacen que percibas mejor tu propio pulso. En otros casos, una alteración del hueso que rodea el oído interno provoca que oigas con mucha claridad sonidos del cuerpo, como los latidos o incluso tus pasos.
Más flujo de sangre
La anemia, el hipertiroidismo, la tensión arterial alta o algunos medicamentos aumentan la velocidad o la fuerza con la que circula la sangre, y ese flujo se vuelve audible.
Variaciones en las venas cercanas al oído
Algunas personas tienen venas grandes junto al oído con una forma o una posición un poco diferente de la habitual. Suelen dar un soplido que cambia al girar la cabeza o al presionar suavemente el cuello, algo que el especialista comprueba en la consulta.
Arterias estrechadas o alteradas
El estrechamiento de la arteria carótida por aterosclerosis, una lesión en la pared de la arteria o una alteración de su estructura también pueden producir un latido audible. Son más frecuentes con la edad o cuando hay factores de riesgo cardiovascular.
Hipertensión intracraneal idiopática
Consiste en un aumento de la presión del líquido que rodea el cerebro. Es más frecuente en mujeres jóvenes con sobrepeso y suele acompañarse de dolor de cabeza y alteraciones de la vista. El tinnitus pulsátil aparece en alrededor del 65 % de estas pacientes, así que a veces es la primera pista.
Tumores vasculares benignos y fístulas
Son menos frecuentes, pero importantes: pequeños tumores benignos muy vascularizados en el oído medio o comunicaciones anómalas entre arterias y venas cerca del cráneo. Tienen tratamiento, y por eso conviene descartarlos.

¿Es grave el tinnitus pulsátil?
La mayoría de las causas son benignas o tratables. Aun así, como una parte de ellas necesita tratamiento, un tinnitus pulsátil persistente siempre se debe estudiar. Las guías de otorrinolaringología recomiendan pruebas de imagen en estos casos, algo que no se hace de rutina con el acúfeno no pulsátil. Con un estudio completo se encuentra una causa concreta en aproximadamente tres de cada cuatro pacientes.
Cuándo ir al médico
Acude a urgencias si el latido en el oído aparece de repente junto a:
- un dolor de cabeza intenso o distinto al habitual,
- pérdida o alteración de la vista,
- debilidad, hormigueo o dificultad para hablar,
- o después de un golpe en la cabeza o el cuello.
Pide cita con tu médico o con un otorrino si el sonido dura más de unos días, lo notas solo en un oído, va a más o se acompaña de pérdida de audición, mareo o dolores de cabeza frecuentes.
Cómo se estudia
El estudio suele empezar por estos pasos:
- Historia clínica. Cuándo empezó, si cambia con la postura o con el esfuerzo y qué medicación tomas.
- Exploración. Revisión del oído con otoscopio para ver si hay algo detrás del tímpano, auscultación del cuello y de la zona del oído y toma de la tensión arterial.
- Prueba auditiva completa. Una audiometría con timpanometría muestra si hay pérdida de audición, en qué oído y de qué tipo. Es una prueba recomendada en cualquier persona con acúfenos y, en algunos casos, da la clave del diagnóstico.
- Análisis de sangre, para descartar anemia o alteraciones del tiroides.
- Pruebas de imagen, como ecografía Doppler, TAC o resonancia, según lo que sospeche el especialista.
Si notas latidos en el oído, una audiometría en Madrid con un audiólogo es un buen punto de partida: en una sola visita sabrás cómo está tu audición y tendrás un informe para llevar al otorrino si hace falta.
Tratamiento del tinnitus pulsátil
El tratamiento depende de la causa. Corregir una anemia, ajustar la tensión arterial, retirar un tapón de cera o tratar una otitis suele hacer que el latido desaparezca. Otras causas, como la hipertensión intracraneal, las alteraciones de las venas o los tumores vasculares, requieren el seguimiento de un neurólogo, un otorrino o un especialista en radiología intervencionista.
Cuando no se encuentra una causa o queda un acúfeno residual, existen opciones para que deje de condicionar tu día a día: la terapia sonora y la terapia de reentrenamiento del tinnitus (TRT) ayudan al cerebro a dejar el sonido en segundo plano. Si además hay pérdida auditiva, unos audífonos bien adaptados, muchos con generadores de sonido específicos para acúfenos, reducen mucho la percepción del latido.
Mientras tanto, dormir sobre el otro lado, evitar el silencio total por la noche con un sonido de fondo suave y no obsesionarse con comprobar el pulso continuamente ayuda a que moleste menos.
Valora tu caso con un audiólogo especialista
En Dr. Dears, nuestro centro auditivo en Madrid (Tetuán), Alejandro Camuñas hace una valoración inicial gratuita de tu audición y del latido que notas. Sin compromiso y con honestidad: si tu caso necesita otorrino o pruebas de imagen, te lo decimos.
Artículo firmado por Alejandro Camuñas, audiólogo con 14 años de experiencia y especialista en terapia de reentrenamiento del tinnitus (TRT), fundador de Dr. Dears en Tetuán (Madrid). Más sobre Alejandro →